Por la Lic. Patricia Safadi, psicóloga y sexóloga

En la mujer, el deseo sexual depende en gran parte de su sensación interna de bienestar: el bienestar general, el bienestar con su pareja y, en especial, el bienestar con ella misma. Cuando una mujer atraviesa un período de deserotización y asexualidad, suele percibir al deseo y la excitación como estados que ya nunca más le pertenecerán. Una mujer que desconectó con su parte erótica y sensual se siente asexuada y fría. Recuerda con añoranza y nostalgia su faceta de mujer seductora pero la pereza la embarga porque rescatar y reencontrarse con su yo erótico, ahora idealizado, se percibe como un esfuerzo monumental y horrorosamente lejano.

Inspiradores exprés

Siempre es posible recuperar el fluir de la energía erótica por dentro del cuerpo y la delicia del deseo en la cabeza. Tu mente sexual ahora adormecida necesitará de una guía fácil, algunos tips de sencillo alcance. El asunto no es tan complejo pero tampoco es mágico.

• Reconectate con tu imagen, volvé a gustarte o gustate más. Pequeños cambios te renuevan. Erotizarse viene de la mano con verse bien. Aceptarse y potenciar lo que más te gusta de vos. Ilusionarse motoriza. Proponete metas accesibles.

• Sumá objetos que transmitan placer, bellos para vos y que despierten los sentidos. El programa de buscarlos, elegirlos y probarlos comenzará a transformar tu mundo interior.

• Probate lencería un buen rato. Ponerte y sacarte frente al espejo diversas prendas de ropa interior inicia tu reconexión con tu cuerpo erótico. ¿Negra, roja o blanca? Probá, probá y probá…

• Aromas: inciensos, rosas, violetas, sándalo. Aspirá y elegí el que tu mente mejor vincule con el sexo y el amor. Tu experiencia de aromas también se aplica para la elección del aceite de masaje. Probá las fragancias deslizándolo por tus brazos. Imaginá cómo te gustaría dar y recibir los masajes.

• Música: repasá tu “archivo mental” de temas preferidos para un clima estimulante y al mismo tiempo de relax e intimidad. Tenelos a mano para escuchar una y otra vez. Acompañalo con visualizaciones y agradables recuerdos pasados cuando disfrutabas del erotismo y el deseo. ¿Qué te gustaba?, ¿qué te excitaba?

• Lectura y cine: libros y películas, solo vos sabés cuál es el tipo de escena que despierta tu deseo. Enriquecelo con escenas de ficción y activá tu fantasía.

La fantasía sexual es la gran aliada. Sos directora, guionista y actriz de tu película mental. Todo vale: en las fantasías no hay leyes ni traición. Y los encuentros amorosos generan más placer y más conexión con la pareja cuando tenés activa tu faceta sensual.

CONTACTO

Web: www.patriciasafadi.com

Teléfono: +54911 4417-9761

Mail: patriciasafadi@yahoo.com.ar

Instagram: @consultoriosexologia

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