Entrevista de Mate Ayerza a Fernando Arzubiaga

Fernando Arzubiaga tiene 54 años. En todo lo que emprende suma intensidad y es así que, a partir de una emoción fuerte producto de su propia salud y la de sus seres queridos, descubre la descodificación de los seres vivos. “Hace un tiempo, un ser querido se enfermó gravemente. Eso cuestionó toda mi vida y empecé a buscar cómo ayudarlo, ya que la medicina alopática se veía limitada”, dispara Arzubiaga, y continúa: “No eran optimistas: la palabra cáncer no alienta. Y aunque en una primera etapa se curó, el temor a que se repitiera me propulsó con más fuerza. Me habían hablado de una terapia muy novedosa y me sensibilizó más saber que su desarrollador era un oncólogo, quien había cursado un cáncer y se había recuperado”.

¿Y qué sucedió?

Al poco tiempo recurrí yo como paciente. Y así fue que me enfrenté yo mismo, no a la terapia sino a las emociones, los miedos y hechos históricos de mi vida que habían resultado en la versión expresada por mi salud. Nadie me curaría: yo mismo enfrentaría mis vivencias asociadas y tendría que revertirlas. Debía empezar por afrontar las emociones indeseables para no repetir. No hay formas ortodoxas ni alternativas de no repetir, tenés la que te impulsa y motiva a estar mejor.

Viene a ser un “darse cuenta” de lo que nos hace daño y detenerlo antes de que se haga mayor.

Solo nosotros podemos encargarnos de cualquier dolencia. Somos los artífices de nuestra recuperación. El descubridor de esta disciplina es el oncólogo Dirk Hamer, que cursó un cáncer de testículo e intuyó profundamente que fue originado por un trauma muy doloroso vivido por él. Él y su mujer se enfermaron de cáncer. Estudiando las historias clínicas de sus pacientes, comienza a encontrar analogías entre ellos y sus diagnósticos. Así nace este nuevo paradigma llamado Medicina Germánica. Él entiende que el concepto de tratar un órgano afectado de manera aislada no resulta suficiente, y comienza a relacionar el cuerpo, la psique y la mente con la evidencia biológica que enuncian los diagnósticos.

Y vos adoptaste esto.

Al darme cuenta lo poderoso que es el autoconocimiento, no dudé en que podría ejercer como facilitador y ayudar a otros. Podemos tardar más o menos tiempo pero lo importante resulta el caminar en la dirección que nos sorprenda y nos dé la respuesta interior. La respuesta nos llegará si emprendemos el camino. Cada vez más gente recurre a terapias alternativas que, complementadas con la medicina tradicional, permiten asumir que lo que nos ocurre no es solo por estrés, un virus, una bacteria u otros factores externos, sino a partir de las emociones vividas por nosotros o por nuestros antecesores, que se manifiestan a través de lo que llamamos enfermedades.

Vos decís que la enfermedad nos salva y es una solución de supervivencia. ¿Cómo es eso?

Cuando suena un teléfono a nadie se le ocurriría martillarlo para que deje de sonar. Lo mismo con los diagnósticos que nos brinda la medicina tradicional, cada vez más evolucionados. La Biodecodificación viene a simbolizar la identificación de llamada biológica. Cada uno decide si atiende o no. El cuerpo responde biológicamente a lo que la psique vive y la mente trata de resolver y avisarnos.

¿Hay alguien que no tenga malestar o dolencias?

Nadie deja de tenerlas. Toda manifestación de nuestro cuerpo, visible u oculta, es inherente a la biología humana, que a través del panel de control que resulta nuestra mente, busca soluciones de supervivencia. Convenzámonos de que nuestra mente está programada para superar las emociones indeseables. Una vez que encontramos esos programas de supervivencia que codifica nuestra mente, hay que interpretarlos al servicio nuestro.

CONTACTO

Fernando atiende en Bahía Nordelta Av de los Lagos 7008

Teléfono: +54911 4478-7814

Mail: fernando@arzubiaga.site

Web: http://arzubiaga.site

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