Exigentes en lo suyo, cada pieza de Mapuche es única. Inés y Karina, quienes trabajan en el producto de principio a fin, aseguran que el tejido se disfruta mientras, no solo al terminarlo. Con un estilo marcado y mucho amor por lo que hacen, nos cuentan de su arte manual.

¿Cómo nació Mapuche?

Karina: Nos conocimos hace años en Neuquén, y después de mucho tiempo nos volvimos a encontrar. Charlando nos dimos cuenta de que teníamos la misma pasión por el tejido. Nos juntábamos a tejer y a intercambiar técnicas. En un momento propusimos hacer algo juntas e hicimos gorros y bufandas para chicos, pero no nos entusiasmó. Después comenzaron a usarse cosas tejidas en la decoración, y decidimos dedicarnos a tejer objetos para la casa: mantas, almohadones, individuales.

Por qué Mapuche se llama así?

Inés: Al haber vivido en el sur, y como lo que hacemos es absolutamente natural, con colores de la tierra y materiales como algodón o lanas nobles, quisimos estar acorde al producto. Mapuche es un nombre que se refiere a lo que hacemos. En Neuquén, la cultura mapuche es muy importante, entonces relacionamos el tejido con toda su historia. De chica iba a las misiones con los mapuches y todas las mujeres tejían en telares.

¿Cómo definirían el estilo de la marca?

Karina: Tiene una impronta minimalista, neta, sencilla, con colores neutros que quedan bien en cualquier ambiente y les gustan a todos. Los productos incluso se pueden usar como prendas, son muy versátiles.

Inés: Es para gente que le gusta lo rústico pero elegante. Son cosas muy delicadas porque están hechas artesanalmente, y todas las piezas son diferentes. Al ser artesanal, tiene otro valor que uno industrial. El que lo compra sabe que trabajamos en eso.

¿Qué significa el tejido para ustedes?

Inés: Donde voy me llevo aguja y lana o hilo. Si viajo busco los lugares en donde venden para ver qué tejen, cómo y cuáles son los productos. En mi casa he visto tejer siempre a mi mamá, mis tías, mis abuelas; aprendí desde los 6 años. Veo que es algo que se está perdiendo, hay gente que no tiene idea de lo que se trata. Tejer te despeja, es un cable a tierra, un mantra.

Karina: Cuando estoy cansada me pongo a tejer y siento que me relajo, es mi descanso, mi tiempo de disfrute. Cada punto que hago significa adelantar un paso hasta terminar una obra. Tejer no es una tarea, sino una manera de crear algo. Es parte de la cultura y hay que tratar de mantenerlo. Crecí viendo a mi mamá y mi abuela, y me encantó desde chiquita.

¿Tienen algún proyecto para futuro?

Cada vez hay menos gente que sabe y se dedica a tejer. Ahora hay un movimiento que redescubre los beneficios de las actividades manuales y le da más valor. Por eso habíamos pensado armar un grupo de tejido. Tejemos a dos agujas y crochet. No solo es aprender, es crear, hacer nuevos amigos, usar la inspiración. Tejer es una terapia. Es una actividad beneficiosa para la salud y la mente. La clase sería algo integral, experimentar, hacer algo útil, relajarse un rato.

¿En dónde venden las cosas?

Por ahora a través de Instagram y Facebook. Empezamos hace dos años ofreciendo a través de locales de decoración pero siempre imponiendo la marca, tratando de conservar nuestra identidad. Invitamos a los vecinos a que se comuniquen con nosotras y que vean lo que hacemos. Queremos hacer una página web para que los productos lleguen a todo el país, incluso al exterior, y hacer envíos. En otros países, como España o Australia, están muy interesados.

Emilia Chávez

CONTACTO

Instagram: @mapuchetejidos

Facebook: Mapuche Tejidos

Teléfonos: Karina 11 3822-3795 / Inés 11 3226-3163

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Check Also

Posada deluxe

La Posada cuenta con dos salones principales para la realización de eventos, sociales o co…