Entrevista de Mate Ayerza a Ricardo Amaya

¿Dónde empieza tu pasión?

Comencé a pintar desde niño. Soñaba con fuerza conocer otras gentes, paisajes y por sobre todo perseguir aventuras. Me inicié como escritor y navegante al mismo tiempo. En esos tiempos, la única forma de contacto con los seres queridos era mediante cartas que tardaban semanas en llegar.

¿Para quiénes eran las cartas?

Estaban dirigidas a mis padres y luego a mi esposa, y procuraba expresar lo que sentía y veía por los distintos lugares que transitaba. La mayor parte de las veces mi imaginación superaba la realidad. En las largas navegaciones solía pintar y en las estadías en el puerto de Buenos Aires concurría a diversos talleres de artistas. Recuerdo, por ejemplo, al gran pintor surrealista Battle Planas.

¿Cómo marino recorriste el mundo?

Ejercí la profesión de marino mercante durante cuarenta años, los primeros veinte como oficial y los otros como capitán de barcos de carga. Recorrí casi todos los mares, algunos ignotos para la mayoría de la gente, como el mar de Azov. Di varias vueltas al mundo. Crucé todos los océanos, sufrí temporales y calmas. Disfrutaba observando el mar y las estrellas. Hoy, luego de haberme jubilado hace más de veinte años, aún sueño con océanos.

¿Y después de los mares?

Cuando dejé de navegar ingresé a la escuela de Bellas Artes Regina Pacis en San Isidro, donde cursé durante cinco maravillo- sos años. No solo aprendí técnicas sino algo muy importante: el contacto con la juventud. Me “aggiorné” con respecto a la vida actual de los jóvenes, muy útil para entender a mis hijos y nie- tos. Pero en mi interior algo faltaba. Lo supe cuando ingresé al taller literario de Guadalupe Wernicke. A bordo yo solía leer todo lo que caía en mis manos. Guadalupe me guio a la lectura de grandes autores, me enamoré de muchas obras. Pero no puedo decir que soy un escritor sino mediocre. Lo mismo podría decir de las artes plásticas. Sin embargo, tanto una como la otra me hacen disfrutar estos años de mi vejez.

¿Quién es Ricardo Amaya? ¿El escritor, el marino, el artista?

Una mezcla de todos ellos y por sobre todas las cosas, una per- sona que ha vivido intensamente y disfruta del presente. Hoy mi esposa no está, pero honro su presencia con nuestros seis hijos y veinte nietos.

Contacto:

Facebook: Ricardo Amaya

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