Eugenia es licenciada en Comunicación por la Universidad de San Andrés. En sus viajes por el mundo, comenzó a explorar el ámbito del yoga y a estudiar sus distintas variaciones. Ahora ofrece clases y cursos de yoga & coaching en bienestar en el Hotel Wyndham.

¿Dónde aprendiste yoga?

Empecé en un viaje a Costa Rica, ni bien terminé la facultad. Todos estaban surfeando y haciendo yoga. Ahí comencé a explorarlo. Trabajando como periodista viajé por distintos países, y lo que siempre llevaba era el mat enrollado en la valija. Si tenía demora en los aeropuertos u otro lugar, hacía yoga. Hasta que lo tomé como una práctica personal y no quería que fuera solo un hobby. Quería tener la técnica. El primer profesorado lo tomé con un maestro de la fundación “El Arte de Vivir”, Krishan Verma. Después fui a estudiar a Omega, un instituto en Nueva York por donde pasan distintos gurús con distintas prácticas de yoga. Ahí estuve seis meses. Después, el arte o la disciplina del yoga es de por vida.

¿Te especializaste en algún tipo de yoga?

Desde el primer profesorado con base en Hatha yoga, fui profundizando con distintos cursos: prenatal, para lordosis y sifosis, meditación; Ayurveda, que es la medicina de la India, la ciencia de la vida, ligada a todo lo que es la filosofía del yoga. Las asanas son las posturas visibles, pero detrás está el Raja yoga, el yoga de la mente.

¿Y después?

Después de mi camino del yoga seguí ahondando y me empezó a interesar mucho la alimentación, e hice una certificación en Coaching en Bienestar en el Instituto de Nutrición Integral de Nueva York. El yoga es una disciplina redonda; el coaching es más lineal, te lleva a objetivos. Ligando los dos encontré un combo único.

¿Qué tipos de yoga ofrecen en Yoga Puro?

Hatha es el más clásico, con las posturas más básicas, pilares del yoga. Ashtanga es otro estilo un poco más exigido físicamente, es el que usaban los guerreros o los hombres; hoy lo usamos mucho en el occidente, porque es el yoga más activo, depurativo, deportivo, que enciende el cardio. Después tenés los Vinyasas, que son asanas suaves y dinámicas. Luego está el Kundalini Yoga, que utiliza varias secuencias de respiración y se enfoca en armonizar el sistema hormonal y nervioso del cuerpo.

¿Qué es lo especial de Yoga Puro?

Yoga Puro empezó hace cinco años, y ya puedo decir que se formó una comunidad de vecinos, amigos, buscadores del bienestar. Algo que une a esta comunidad es el interés por compartir y buscar la mejor versión y la autorrealización. Lo más aparente es el físico, muy importante porque es nuestro vehículo, pero la gente busca también alinear mente con corazón, e indaga sobre el uso de las emociones. En este espacio cuidado se comparten las alegrías al igual que las vulnerabilidades.

¿Cómo es la dinámica de las clases?

Todas las clases grupales duran entre una hora y una hora y cuarto. Empiezan con un centramiento en donde tomamos conciencia del cuerpo y de la respiración, soltamos el quehacer del día y entramos en la observación del ser. Después hay una secuencia de posturas físicas, entrelazadas con la respiración. Todas terminan con la relajación final, una meditación guiada llamada Shavasana, que en sánscrito significa “el cuerpo en posición de peso muerto”. Es el momento donde descansan los cinco sentidos y soltamos las tensiones, los pensamientos y las sensaciones físicas.

¿Por qué es tan importante la respiración?

Es clave porque es la herramienta para regular la mente y entenderla. Cada emoción tiene asociado un patrón de respiración. A través de ella podés acceder al cuerpo y anclar la atención plena en el momento presente. La mente tiene la habilidad de pensar en el futuro y en el pasado, que en yoga se llaman las modulaciones de la mente, y para lograr la habilidad de la atención plena accedemos a través de la respiración.

¿Por qué recomendarías hacer yoga?

Recomiendo hacer “yoga” porque yoga es unión. Unión de mente, cuerpo y alma. Suena evidente, pero en el día a día, muchas veces la cabeza va más rápido que el cuerpo, o nos fragmentamos tanto que dejamos de escuchar nuestras necesidades básicas. Todos tenemos este conocimiento interno latente, intrínseco, y con la práctica podemos desarrollarlo. Lo más interesante es cuando empezamos a aplicar aspectos del yoga a nuestra rutina diaria. Hay ejercicios físicos para facilitar la digestión, ejercicios de respiración para regular las emociones, posturas para elongar y fortalecer los músculos. Hacer yoga garantiza una vida más plena.

Emilia Chávez

CONTACTO: 

Instagram: @yogapuro

Facebook: Yoga Puro

Teléfono: 11 6816-4954

Web: www.yogapuro.com info@yogapuro.com

Hotel Wyndham, Piso 6 Spa. Av. Del Puerto 240, Bahía Grande

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