El yogur, cuyo nombre deriva del rumano “iaurt”, tiene distintos orígenes que se lo atribuyen diferentes países del Asia Central.

Al trasladar la leche de cabra en largos trayectos al rayo del sol, el contacto de la misma, con la piel de cabra que se utilizaba para elaborar los sacos, generaba el proceso de fermentación bacteriana, transformándola en un producto cremoso, con alto contenido proteico.

La utilización de los mismos sacos, una vez consumido el energizante “iaurt”, los remanentes de la fermentación, daban origen a la producción del nuevo alimento para los largos trayectos desérticos.

Ingredientes:

400 g de carne de nalga picada                         

400 g de trigo burgol extra fino

1 cebolla                                                      

2 cebollas de verdeo

200 g de manteca              

100 g de nueces

500 cc de caldo de carne                         

200 cc de yogur

1 cdita de menta seca                                          

sal, pimienta, cardamomo y jengibre

 

Procedimiento:

Amasar la carne picada con el trigo burgol previamente lavado.

Condimentar con sal, pimienta, cardamomo y jengibre.

Incorporar la cebolla y las cebollitas de verdeo finamente picadas.

Unir todos los ingredientes hasta obtener una preparación homogénea.

Tomar pequeñas porciones, dar forma cilíndrica, ahuecar y rellenar con trocitos de manteca fría, mezclada con las nueces picadas.

Cocinar 10′ en el caldo de carne.

Incorporar el yogur, mezclado con la menta seca y revolver continuamente con cuchara de madera.

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