María Alejandra Grignani (52 años) quiso convertir su mejor pasatiempo en su forma de vida. Transmitir a otros su gusto por el arte es lo que más la satisface. Ella transformó la galería de su casa en su taller donde enseña y transmite con sus manos el amor que le tiene a lo artístico. A su vez el reciclaje de muebles, rescatar lo que uno tiene, es otra de las ramas de su trabajo.

¿QUÉ HACE CASA AMABLE?

Me empecé a dedicar a lo que antes era mi hobbie, hacer talleres de arte. Tengo diferentes modalidades de trabajo: por un lado, doy clases de arte a adultos. Hay talleres que son mensuales, una vez por semana, y cada clase dura dos horas y media. Cada alumno trae lo que quiere hacer o reciclar; por ejemplo, hacer un cuadro o reciclar un mueble de la casa.

TAMBIÉN REALIZÁS WORKSHOPS. ¿QUÉ ACTIVIDADES REALIZAN?

Hago workshops sueltos para los que no pueden venir todas las semanas de tres o cuatro horas. Allí, todos se llevan el objeto terminado y se trabaja con la misma técnica. También nos dedicamos al reciclaje de muebles. Todo lo que pasó de moda se recicla de alguna manera y lo ponemos a la moda, lo hacemos más lindo. La idea es rescatar lo que uno tiene y aprovecharlo. Darles nueva vida a los objetos. Los workshops pueden consistir en cuadros, pastelería, arte culinario, tapicería. Todo lo que sea artístico me interesa.

¿POR QUÉ SE LLAMA CASA AMABLE?

El primer nombre que se me había ocurrido era Casa Abierta, porque es mi casa realmente. Transformé toda la galería en taller y estaba la casa abierta para toda la gente que quisiera aprender. Y amable surgió por dos conceptos. Primero por amabilidad, abrir mi casa de forma amable para que otros puedan disfrutar lo que uno disfruta; y amable de amor, amor al arte. Amable implica muchas cosas, es como una experiencia.

¿DE DÓNDE SURGIÓ ESTE GUSTO POR EL ARTE?

Yo estudié periodismo y publicidad, siempre trabajé en el area de comunicación pero la parte estética siempre estuvo relacionada en todo lo que era mi carrera. Esto lo empecé como un hobbie, un cable a tierra. Me iba a aprender arte, técnicas diferentes, los sábados por la mañana. Y hace seis años decidí dar un giro en mi vida, y todo lo que era un hobbie para mí se convirtió en un trabajo, se plasmó en el arte: hacer cosas con las manos.

¿QUÉ ES LO QUE MÁS TE GUSTA DE ESTE TRABAJO?

La satisfacción de que las alumnas se vayan contentas con lo que hicieron la siento como algo propio. Transmitir mi pasión es el objetivo. Todos podemos crear y darnos cuenta de que se pueden hacer con las manos cosas que no se imaginan.

¿TENÉS PENSADO ALGO A FUTURO?

Desde el año pasado empecé a llevar el arte a las empresas. Al venir de un mundo corporativo puedo identificar muchas veces que los empleados necesitan actividades para conocerse mejor, trabajar en equipo, distenderse un rato. La última vez fui a un banco donde trabajé con grandes y chicos, donde armaban y decoraban cajas para una fundación en el Norte. Se unen los dos mundos: el mundo de la empresa, que es un poco más frío y estructurado, y el mundo artístico. El fin puede ser benéfico o simplemente aprender a trabajar con otros, meditar, concentrarse. Me gustaría crecer mucho y ofrecer más disciplinas relacionadas con el arte.

Camila Iara Hess

CONTACTO:

@casaamable

@ViviCasaAmable

15 5036-8630

magrignani@gmail.com

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